martes, 8 de marzo de 2011

Saúl Díaz: Todos por el pensamiento en Oaxaca

Todos por el pensamiento en Oaxaca

 Saúl Díaz

La primera mesa de diálogos Todos por las letras coincidió con sucesos históricos que sacudieron al estado, y nos han hecho reflexionar profundamente, sobre qué es lo que queremos como sociedad para Oaxaca. Es extraño, después de la reunión efectuada en la facultad de Bellas Artes del Ex Convento de San José, al menos dos sucesos dejaron marca en este inicio de década y se suscitaron en menos de dos semanas. Me refiero, por un lado, al enfrentamiento que maestros sostuvieron con policías federales en el zócalo de la capital del estado, y por el otro, a la huelga en que el STAUO (Sindicato de Trabajadores Académicos de la UABJO) sumergió a la universidad autónoma del estado. Ambos sucesos me han llevado a nuevas reflexiones sobre la naturaleza que una escuela de letras, filosofía y pensamiento debe ocupar en una sociedad. Pero primero, me gustaría hacer un pequeño recuento, y una reflexión sobre lo que fue el primer encuentro de su especie en Oaxaca. Primero que nada, debo decir que si bien la asistencia ese 3 de febrero pasado fue mucho menor a la esperada, tampoco tuvo esto necesariamente una connotación negativa, sino al contrario, fue un indicativo muy certero sobre el estado actual de la materia en la entidad. El auditorio lució a menos de un tercio de su capacidad, sin embargo, algo que se debe remarcar, es que las 30 personas que asistieron al encuentro, no son pocas si se toma en cuenta la nula instrucción profesional que ha existido en estas disciplinas en toda la historia de la entidad. Por otra parte, todos los escritores, lectores o personas que asistieron, lo hicieron libremente y porque estaban convencidos de que es necesario un cambio. En una apreciación estrictamente personal, me permitiré decir que quienes fueron, son representativos de ciertos movimientos importantes en la escena cultura y de la literatura oaxaqueña. Estaban ahí presentes, sin contar con un reconocimiento necesariamente institucional, sino por iniciativa propiamente personal, las instituciones fundamentales que componen a una organización cultural moderna. Instituciones gubernamentales de cultura, prensa, medios informativos y culturales, y asociaciones civiles. Y pese a la resistencia de algunas personas a que lo haga, me permitiré decir que había integrantes de la Secretaría de Artes y Cultura (quienes reiteró, asistieron a título personal), miembros del Colectivo literario Cantera Verde, personal del CASA (Casa de Artes San Agustín, Etla), editores y colaboradores de El Jolgorio Cultural y por consiguiente de la Fundación Alfredo Harp Helú, editores y colaboradores de la revista Bicunisa, autoridades académicas de la UABJO, colaboradores de medios informativos como NOTICIAS y Síntesis, además, de otros tantos estudiantes, escritores libres o simples amantes de las letras. Los temas a discutir oscilaron en una amplia gama sobre una disciplina hasta ahora no tocada, la formación de una escuela de pensamiento, filosofía y letras en Oaxaca, que comenzó con una amplia discusión sobre el momento literario y filosófico por el que cruza actualmente. Las ideas fueron todo el tiempo hacia adelante y atrás en una bella, pacífica y, sin duda, analítica secuencia. Surgieron divergencias en cuanto a la producción literaria de la entidad, que algunos calificamos como estéril o nula, mientras otros defendieron como poca, más existente. Se pasó por el tema de la “talleritis” o el cómo las letras en Oaxaca habían sobrevivido refugiándose en talleres, que algunos defendieron y otros atacaron, hasta que se centró finalmente en la necesidad de una escuela que formara letrados y hombres de pensamiento profesionales, como también se tocó el tema sobre si la UABJO o cualquier universidad ya establecida debía participar en su formación. De ahí se dio paso a ceder la palabra, por si algún representante del IIHUABJO, había asistido a presentar el proyecto de la licenciatura en humanidades con especialidad en letras, que había anunciado previamente su director Carlos Sánchez Silva, quien fue invitado a través de su mail personal a la reunión. Al no contar con la presencia de ninguno de sus representantes, se procedió a leer el anuncio que el mismo había hecho a un medio, donde delineaba la estrategia y los planes de estudio para llevarla a cabo. La idea fue evaluada por los presentes y más tarde aprobada en lo general por algunos como un buen inicio, pero que aún está lejos del verdadero alcance que una escuela libre de pensamiento podría tener.
De ahí que se planteara la necesidad de crear una segunda mesa de diálogo que se había propuesto a realizar en las siguientes dos semanas. Creo que no es necesario repetir el por qué no se pudo concretar, luego de los hechos de violencia que se dieron justo en este plazo.

Violencia, cacicazgo y pensamiento

Me es muy interesante tocar un punto que estimo importante aquí. Durante su intervención, el poeta juchiteco Damián Lagunas, dio voz a un pensamiento que comparto desde hace mucho, y creo que es el caso de muchos escritores, que ya lo habíamos hablado previamente: si el hecho de que la sociedad oaxaqueña esté sumida en cacicazgos, con un sistema de gobierno injusto, que ha creado algunos ricos por millones de pobres; si toda esa violencia generada por conflictos, en los que se dan al por mayor hechos fratricidas, donde vecinos de comunidades, se matan por cualquier motivo, sean producto de la falta de una filosofía, de una escuela de pensamiento que pueda crear una nueva forma de concepción de la propia sociedad. Para mí, ese fue el punto central de la discusión, y ahí que radica su enorme importancia como ejercicio. Durante ese encuentro, algunas voces participantes hablaron sobre la lucha que padecieron al tener que abandonar su estado en búsqueda de una carrera de letras. Otros hablaron del fracaso que significó la primera maestría en letras, al no haber contado con estudiantes, y uno que otro repudió el papel que han jugado académicos al formar los institutos educativos, en los cuáles, nunca ha habido un consenso entre profesores especialistas en la materia, y que siempre han sido formados por decretos autoritarios de un grupo minoritario, como sucedió con la propia facultad de Bellas Artes. Por ello la importancia del encuentro; un diálogo abierto, provocado simplemente por los pocos interesados en el tema. Un punto que fue muy discutido, y con esto concluyo, fue la ausencia de “grandes personajes”, de las “letras oaxaqueñas”, quienes simplemente, para desilusión de muchos, ignoraron por completo una convocatoria totalmente abierta, y que ningún grupo de escritores podría o debería atribuirse. Me permitiré de nuevo decir una apreciación sumamente personal. Me rehúso a creer que el hecho de no haber nacido en un lugar nos impida ser parte de él. No creo que cualquier persona que vive muchos años en un lugar no pueda ser considerado tal como una persona originaria del mismo sitio; su lucha diaria por vivir ahí le concede ese gran honor. Pero voy a decir algo que no va a gustar a muchos: la literatura oaxaqueña no existe, apenas se está formando. Sé que esto debe caer muy mal a grandes escritores que en su aislamiento, o el aislamiento de su propio grupo, o tiempo, los ha confinado a ser eso: escritores aislados. De hecho, muchas de las “grandes figuras” de la “literatura oaxaqueña”, son precisamente personas que han venido de fuera a encabezar estructuras que no existían hasta su llegada (léase Feria del Libro). Aun así, sobrados son los casos aislados de narradores, investigadores o poetas oaxaqueños, de los cuales mi corto conocimiento solo nombrará a tres como ejemplo: Gabriel López Chiñas, Xavier Castellanos, y Abel Santiago, sabiendo que hay muchos otros más, pero, en mi muy personal opinión, no pueden ser catalogados como pertenecientes a una literatura como tal, como sucede también con Andrés Henestrosa. Creo que muchos de los ausentes dejaron claro que su interés por las letras, o por una escuela de letras, es menor a la importancia que dan al hecho de no haber sido ellos quienes tuvieron la iniciativa de hacer dicha reunión; un pobre pensamiento, si se refleja en el inmaculado espejo de la colectividad y del bien común. Por último, me permito compartir a raíz de los sucesos, una nueva reflexión sobre el tema, que he tenido, influenciado en los sucesos de los pasados días. Debido a su naturaleza libre, la escuela de pensamiento no necesita de una institución académica que la sustente, y menos de un instituto que si bien cumplió su función con un alto honor, se encuentra corrompida hasta la médula, en plena decadencia, precisamente por la ausencia de una alta filosofía que la guíe en sus momentos más oscuros. La UABJO se ha convertido en botín de grupos políticos, que financian a sus propios porros como grupos de choque, y cuyos trabajadores, a pesar de haber sumido la vida académica en una parálisis sindical continua, no han logrado ni siquiera imponer su criterio para que se les paguen salarios dignos de profesores universitarios, equiparables a los del resto del país. Todo esto, debido a la corrupción de algunos de sus líderes. Por lo tanto, la escuela de letras, en mi opinión -completamente discutible- debe tener una naturaleza libre en su totalidad, nacer impoluta de cualquier influencia enferma, y de ahí, una vez ya establecida, compartir sus experiencias y programas con institutos similares alrededor del orbe. Lo anterior, claro está, debe ser discutido, y en su caso descalificado con argumentos estimulantes en la próxima mesa de diálogo por las letras con fecha a definirse. Todo lo anterior es por completo cuestionable. De cualquier manera, el inicio de la época del pensamiento crítico en Oaxaca ha comenzado, y nadie puede pararla a partir de ahora.



Oaxaca de Juárez, 8 de marzo de 2010.

No hay comentarios:

Daily Calendar