martes, 14 de abril de 2015

Entrevista a Benjamín Prado

Entrevista a Benjamín Prado


Por Randall Roque



Benjamín Prado, (Madrid, 13 de julio de 1961) Novelista, ensayista y poeta español. Es un poeta poco común, su obra se extiende desde la música, participando incluso con Joaquín Sabina en una complicidad poco vista, con el único afán de romper barreras académicas y acercar la poesía a los sitios donde otros, por error, lo han considerado prohibidos. Ha recibido premios tales como el Hiperión, el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, el Premio Andalucía de Novela y el Generación del 27. No bastando con ello, su compromiso es evidente, Benjamín ha publicado más de una veintena de libros y su obra ha sido traducida en numerosos países, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Dinamarca, Bélgica, Grecia, Estonia, Letonia o Hungría, y publicados también en Argentina, Cuba, Colombia, Chile, México, Perú y El Salvador.



Nueve preguntas a Benjamín Prado




1. En el 2002 visitaste Costa Rica en el marco del ciclo de conferencias “100 años con Rafael Alberti y Luis Cernuda”, para aquel entonces realizaste una lectura bastante concurrida en el Centro Cultural de España en Costa Rica... ¿Qué ha cambiado desde entonces en la literatura de Benjamín Prado?

R/ Empezó a cambiar antes y también en Costa Rica. Yo estaba haciendo una larga gira de presentaciones por América, en la que por las mañanas hablaba con la prensa de mi novela Ajuste de cuentas y por las tardes escribía la siguiente, No sólo el fuego, cuya acción transcurre, entre otros lugares, en Panamá, México y Costa Rica. Esa es la primera novela en la que indagué en algunos aspectos de la historia de algunos españoles, más que de la propia España, generalmente los perdedores de casi todas las convulsiones históricas del país. Es lo que luego he hecho en la serie de Juan Urbano, en “Mala gente que camina”, “Operación Gladio” y “Ajuste de cuentas.”

2. Benjamín, naciste en España (Madrid) 13 de julio de 1961, en esta misma fecha nació el poeta británico John Clare (1793), un poeta que a pesar de ser del siglo XIX es de un modo u otro, transportado al tiempo actual por otro poeta español de gran sensibilidad y contenido literario como lo es L.M. Panero. Cuando leemos su versión del poema «I am» de John Clare, observamos que L. M. Panero lo adapta, pero más allá de la traducción literal lo transforma de un modo contemporáneo.

Un poema de John Clare I am (je suis) Soy —más qué soy nadie sabe ni a nadie le interesa —mis amigos me dejaron como un recuerdo inútil que sólo se alimenta de su propia desdicha de mis penas que surgen y se van, sin más, y para nada ejército en marcha hacia el olvido sombras confusamente mezcladas a los pálidos (Fragmento de Traducción L.M.Panero)

En este aspecto observo una tristeza honda que coincide tanto en la poesía de John Clare como en la oscura melancolía característica de L.M. Panero... -¿Cómo asociarías esta tristeza u oscuridad en tu poesía?, lo pregunto, porque leo en tus poemas textos como el siguiente: “(...) -Nunca podrás huir de todo lo que has perdido, un verso que continúa en el poema “Roto” del libro “Todos nosotros” 1988 del mismo modo “(…) yo regreso de todo lo que han roto, busco entre lo que tiene su propia luz, encuentro la mirada del hombre que ha soplado unas velas...” en incluso otros más contemporáneos mantienen una honda melancolía.

R/ -La poesía no tiene mejores ni peores paisajes, ni sentimentales ni de ninguna otra clase. Es cierto que la nostalgia, la tristeza o el drama tienen más prestigio literario, por así decirlo, pero no hace falta más que leer las “Odas elementales” de Pablo Neruda para ver que la celebración de la belleza o del placer también puede dar y ha dado lugar a poemas geniales. Ahora mismo, trato de acabar un libro con el que llevo tiempo entre manos, “Ya no es tarde”, que tiene más de relato de alguien feliz, que ha encontrado lo que buscaba, que de alguien que lamenta una pérdida. En la poesía, por suerte, no existen las carreteras prohibidas.

3. Por su parte, tu obra ha sido traducida al inglés, francés, alemán, griego y portugués. … -¿Cómo sabés si tu poesía continúa siendo o es otra a través las distintas voces que la traducen y aquellos que por tanto te leen encuentran otro que no sos vos? …¿Cómo sabe Benjamín Prado que se reinventa para no tener una fórmula precisa?

R/ –Me temo que en el caso de las traducciones uno lo único que puede hacer, en lo que respecta a las lenguas que no conoce, es cruzar los dedos y desearle suerte a sus libros: si se ocupa de ellos un buen traductor que además sea un buen escritor, saldrán bien librados del intento. Sólo en ese caso.

4. “Lo que fue tuyo será tu infierno” citaba Darwix... Esta frase me hace memorar tu trabajo con Joaquín Sabina y artículos tuyos publicados; quizá por el amor desaforado en sus canciones y porque has trabajado íntimamente con Joaquín Sabina y un poco del desamor y la nocturnidad no deja de reflejarse en tu propio trabajo ¿Es eso cierto en tu poesía? ¿Qué coincidencias y distancias tenés en tu obra con el poeta y cantante Joaquín Sabina?

R/-Imagino que las que tenemos se pueden ver en las canciones que hemos escrito juntos, especialmente en las del disco “Vinagre y rosas”. Pero cuando uno escribe a medias con alguien no creo que se trate de encontrar las similitudes, sino las diferencias: nuestras canciones las escribe un tercer hombre que se nos parece en algunas cosas y en otras hace lo que no podríamos haber hecho ninguno de los dos a solas.

5. Jorge Luis Borge dijo una vez “(...)Yo creo que todos los libros que he leído han influido en mi obra, que todos mis ami-gos han influido en mi obra, que sin duda mis antepasados, mis mayores han influido en mi obra, y hay grandes escritores que no han influido en mi obra, por ejemplo, éste, Joseph Conrad, la verdad es que yo lo he leído, pero yo no he sido digno de Conrad, y escritores que yo aprecio menos y que han influido en mi obra como Chesterton...” -¿Qué influencias ha tenido Benjamín Prado y cuáles escritores no han sido dignos –parafraseando a Borges- de influir en tu obra?

R/-He leído demasiado, casi todo, como para saber en qué grado me afectó cada cosa. Prefiero esa definición de Eliot según la cual un buen poema siempre es una imitación de la poesía en general. Para una novela, también vale. Tal vez no se trata de parecerte a Tolstoi, a Kafka, a Dickens o a Steinbeck, sino de tener la certeza de que no se puede escribir una novela propia sin haber leído las suyas y las del resto de los maestros.

6. Continuando con J.L. Borges, él dijo acerca de la originalidad lo siguiente: “(…) Yo creo que la originalidad es imposible. Uno puede variar muy ligeramente el pasado, cada escritor puede tener una nueva entonación, un nuevo matiz, pero nada más. Quizá cada generación esté escribiendo el mismo poema, volviendo a contar el mismo cuento, pero con una pequeña y preciosa diferencia: de entonación, de voz y basta con eso.” -... ¿Compartes este criterio? ¿Qué sentido tendría leer tu trabajo o el de otro escritor si no hay originalidad y todo en la vida poética es constante repetición?

R/-La originalidad puede estar en muchos sitios: en la forma, en el tono, en la estructura, en la solución de la trama. Creo que si no crees que va a estar en ninguno de esos lugares, es mejor no intentar escribir el libro.

7. Entre tus artículos he leído “Antígona en la Moncloa” que refiere a la desobediencia civil que promulgaba Thoreau en 1849. La palabra “desobediencia” carga por sí misma un efecto de aceptación en tanto todo aquello que se desobedece puede implicar una revolución de ideas, pero no se indica hacia dónde y cómo desobedecer en un sistema económico social que oprime, pero sin opciones. Podrías decirnos ¿Hacia dónde encausarías la desobediencia civil para que ésta no sea entendida como arbitrariedad adolescente?

R/-Este mundo cada vez es más injusto y está en peores manos, todas ellas manchadas de dinero sucio. Todas las revoluciones empiezan en un callejón sin salida, según se dice, y éste lo es. Hay que librarse de los vampiros, no hacerles transfusiones de sangre.

8. Siempre he pensado que un escritor al igual que Whitman, escribe un solo libro en su vida… ¿Compartís ese pensamiento? Si tuvieras que elegir un poema de toda tu obra ¿Con cuál te gustaría te recordaran?

R/-No. Eso me recuerda a aquella idea de García Márquez de que uno siempre escribe el mismo libro distinto. Yo me aburriría si aspirara a eso. En lo que deben parecerse los libros de un autor es en la forma de estar escritos, porque todo escritor serio aspira a crear un estilo propio, reconocible, que se le parezca, a ser posible. Pero lo demás, las historias, los temas y demás, pueden cambiar. Nunca elegiría un poema por el que ser más recordado, ese no es mi trabajo, es el de mis lectores.

9. Finalmente... Por favor, comentanos de tus nuevos libros, tu relación con Sabina y cómo fue que Benjamín Prado ha terminado en la música...

R/-Más bien sigo empeñado en llevar la música a otros sitios y a otra gente. Sigo haciendo giras con músicos importan-tes y mezclando la poesía y el rocanrol de un modo que nos divierta a nosotros, le abra puertas que antes estaban cerradas al público y contribuya, de algún modo y en alguna medida, a llevar las fronteras de la poesía un poco más allá..


Te quedas en Madrid. A mí me esperan
casas cerca del mar,
ese cansancio azul de los hoteles,
los cuartos alquilados
donde alguien ha muerto alguna vez.
No pasarán,
              los días,
tan despacio.


Benjamín Prado



Randall Roque
Escritor costarricense, nacido en el año 1977. Ha publicado diversos títulos, entre los cuales están: Cuando las luciérnagas hablan (Cuentos, 1998), Itinerario de los amantes (poesía, 2003), Amores domésticos (fotopoemas, 2009), Estrellas de madera (CD: poemas italiano-español, 2007), Las Lunas del Ramadán y otras alegorías (Libro heterogéneo: cuento, poesía, fábula... 2011).







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